Packaging Ecológico

Hoy en día, se generan muchos residuos. Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, cada español genera al año más de 500 kg. de residuos urbanos por cada habitante. Además, de estos residuos, solamente el 30% se recicla. No obstante, la gente tiene una mayor conciencia ecológica y busca productos que tengan un impacto menor en el medio ambiente.

Para dar respuesta a esta necesidad, las empresas cada vez más apuestan por envases y packaging ecológico. Las compañías con más frecuencia buscan ser eco-friendly y persiguen envoltorios y paquetes sostenibles.Envases ecológicos que deberían tener unas características determinadas.

Principales características de un packaging ecológico

Estos son los rasgos más destacados que debería tener este tipo de envase:

  • Reutilización posterior. Un packaging sostenible es aquél que después de su uso convencional tiene otra utilidad.
  • Capacidad de volverse a llenar. Ligado con el anterior punto, se aprecia una demanda creciente de envases que se puedan rellenar con el mismo producto después de acabarse.
  • Reciclado fácil. Otra de las características que debería tener un envase ecológico es que se pudiera reciclar de manera sencilla. Es decir, que se pudiera separar por piezas y en los distintos materiales que lo componen.

Estas serían las características más destacadas que deberían tener todos los envases que se quieran considerar sostenibles y ecológicos.

Ideas para ser eco-friendly con un packaging ecológico

Si tú también quieres ofrecer los productos de tu organización con un packaging responsable con el medio ambiente, te sugerimos las siguientes ideas:

  1. Tapones reciclados. Si quieres tener un packaging sostenible procura que esté elaborado con materiales reciclados. Es la mejor forma de entrar en la economía circular y limpia.
  2. Tinta vegetal. La tinta del etiquetado de un envase es una parte importante del mismo y también tendría que ser sostenible. Cada vez se emplea más la tinta de origen vegetal en este tipo de creaciones.
  3. Papel y Cartón. El papel y el cartón son materiales muy fáciles de reciclar y, por lo tanto, el proceso de recuperación es menor que en el caso de otros materiales. Fabrica un envase con este material y tu empresa será eco-friendly.
  4. Bolsas de algodón orgánico reutilizables. El plástico y todos los derivados del petróleo están en discusión y, poco a poco, se están dejando de utilizar. Las empresas más avanzadas y eco-friendly utilizan bolsas elaboradas con materiales orgánicos.
  5. Material comestible. Cada vez más empresas del sector de la alimentación y la restauración están apostando por la originalidad y el ingenio para reducir residuos con el packaging comestible. Una excelente forma de no dejar ni rastro del envase.
  6. Envase convertible. ¿Cuántas veces has estado ordenado ropa y te has dado cuenta que te falta una percha? Si tuvieras un objeto que se convirtiera en percha no tendrías este problema. Por eso, alguna empresa ha creado una bolsa que se reutiliza para hacer de percha. En la misma línea están los envases que se convierten en bolsas.
  7. Envase minimalista. Otra forma de reducir los residuos es utilizar poco material para fabricar el envase. Una empresa de zapatillas popularizó un envase que ha reducido su packaging a la mínima expresión creando uno que simula una huevera.
  8. Botella con material reciclado sin vidrio. Si quieres ofrecer a tus clientes un producto líquido pero económico, puedes construir un packaging con un material reciclado. Una empresa lo ha hecho y tan solo ha utilizado una finísima capa de plástico reciclable para evitar que la botella coja humedad.